Advertencia para cualquier lector-reflector humano

La poesía no puede ser tu piedra angular
la poesía no podrá ser siquiera un poco de arena
la poesía quema o destruye la sangre cauta
la corrompida sangre la vuelve tinta
pintando con nuestra vida las hojas en blanco.
Por eso el miedo acecha mi cuerpo,
por eso mi teclado es la espada de Damocles
Así concibo los labios definitivos y rosas
de mis manos, de las caricias como espadas.
Así, brevemente, Reflector Humano
oía como me dictabas un deseo.

Bienvenida/o

denguecortos@hotmail.com

lunes, 7 de junio de 2010

Intenso como un año bisiesto

...bien, te dije que crecí como una uña cadavérica, amando la putrefacta hermosura del paso del tiempo envolviendo los cuerpos. Y aún así tú creíste que las sábanas que te arropaban cada noche, mujer lapislázuli, eran mortajas de luciérnagas en flor.

Si te dije aquello, niña vencida, es porque tu silencio cortaba en una baraja las cartas del bien y del mal y lo único que sabía hacer por ti era respirarte...te respiraba...te respiraba tu antiguo oxígeno que no sé si entraba entre tus pulmones a diez metros de ti o entre tus dedos pendulares sobre este mesa-carrusel.

No recuerdo si tu gesto emulaba la amplia sonrisa de la cremallera que iba subiendo hasta envolverte en un sueño por soñar o si creía, como el más falso de los ciegos, en tu tatuaje, únicas palabras que me dirigiste: "Intensa vida de un año bisiesto" (cara anterior del brazo derecho)

Temblé, mancha lapislázuli, al quitarte la etiqueta del dedo pulgar de tu pie, falsificando el acta de defunción, dando cuerda al despertador, deseando, deseando...deseando profundamente que hubieras recogido tus objetos personales y corrieras a pulirte tus 24 horas anónimas que te dejó a deber la vida.
A los fantasmas de la adolescencia...

miércoles, 19 de mayo de 2010

La noche


La noche es una broma pesada. La noche sólo existe si nos asomamos a la ventana. La noche fulmina los ojos como escarpias. La noche funde la Luna en miserables farolas acurrucadas. La noche pervierte el rumor de la sonrisa atropellada. La noche sólo es una sombra acomplejada. La noche aminora las palabras putrefactas. La noche es un agujero tapado de esperanzas. La noche es para la noche la venganza. La noche hipnotiza al reloj marcando las distancias. La noche es esa mano que en un cuerpo calienta la nata. La noche es una prostituta de horas contadas. La noche es una canción en unos labios asomada. La noche vive entre los hielos de un cubata. La noche es la certeza de que la Luna es una cabeza cercenada. La noche sangra las esperas más nefastas. La noche es tu coño cubierto de escarcha. La noche son tus muslos presentados a la carta. La noche es una invitación para concretar sin en la mía o en tu casa. La noche es sintonía de la cabecera de tu cama. La noche se esconde debajo de las sábanas brotando cada mañana. La noche es hacer el amor con o sin ganas. La noche es una utopía de olor a fruta macerada. La noche sólo es un estado mental fruto de una pesadilla mal soñada . La noche es...esa incómoda realidad con almohada.

sábado, 15 de mayo de 2010

Palabras que rezuman paredes


La pequeña pared se cubrió de poesía, y justo en la pequeña oquedad se perdieron siete palabras que definían la semana. La grieta que corría la terraza hasta llegar al alféizar de tu sexo actuó como cesura de las palabras y tu dolor dolió como un encabalgamiento abrupto.

La prisa, volvió de la mano de un consolador de hielo y dejó mis pupilas curadas de espanto, tanto como aquella imagen porno-ortográfica de una fálica tilde solitaria. Tomé el único acento virginal y le hice el amor todo el texto hasta el siguiente punto y seguido.

Porque soy un creyente de la eyaculación de la tinta, me resisto a que las paredes luzcan un blanco nuclear, por eso mis palabras son precipitadas como una tormenta sobre los rincones más recónditos de tu cara.

En un impulso de esos que sacan a pasear el corazón hasta la mañana con beso de despedida, derramaste todo el café sobre tus muslos y aparecieron, filas de hormigas que señalaron el camino a tus amantes.

Tu pared estaba casi irreconocible, dos palabras más y colapsarían los 30 metros cuadrados, por ello preferiste guardar los sujetos elípticos en una caja semiabierta para cuando olvidaras los nombres de esos amantes imaginarios que visitan tu casa y no tuvieras nada más que decirles.

Entre mis manos camufladas en tu boca y tus manos hundidas en un cubo de pintura, tuvimos la excusa perfecta para sacrificar un diccionario por el que no pedimos ni pagamos rescate para recuperar, en un salto de trapecista ciego, las palabras que rezumaban paredes.

domingo, 25 de abril de 2010

Bocas. Besos. Gotas. Labios.


Las bocas beben erróneamente

agotando los vasos antes que los besos.


Los besos viven en la comisura de los labios fríos

y éstos se precipitan contra el vaso gota a gota.


Las gotas huyen de la muerte y del olvido

de un botellón apocalíptico

creando mártires de bocas vacías.


Mi gota, tus labios, el vaso, el beso,

se asocian una noche en la que beber

no es causa de olvido.


Olvidar el vaso

es ver el beso

siempre medio vacío.

lunes, 29 de marzo de 2010

Sangre del platerillo de leche. El Gran Miedo.


Sangre del platerillo de leche

escupe en sueños

sangre de otros cuerpos

que follan la razón.


Sangre del platerillo de leche

es vertida por doquier

sin permiso en sus fisuras

hondos surcos de la fatalidad.


Sangre del platerillo de leche

es un recuerdo de una noche

convertida en dos noches

de incombustibles (r) ojos.


Sangre del platerillo de leche

es una carta mágica

es una tinta del fracaso

es una amante sin (a) mar.


Sangre del platerillo de leche

es la opción equivocada

es la corregida impostura

es la muerte prematura.


Sangre del platerillo de leche

son gotas que violan azulejos

confundidos con lágrimas ausentes

confundidas, confundidas que confunden.


Sangre del platerillo de leche

kilométricos-últimos besos

autopistas-entrelazados labios

como puentes sobre las bizcas gafas.


Sangre del platerillo de leche

esta mierda de poema

que rompe las etiquetas

de las prendas sin usar.

(Prendas: Camisa, anillo, pantalón desgastado, collar de chapas de coca-cola, condón, llaves, Rayuela de Cortazar y diez surcos estériles en la espalda)

viernes, 12 de marzo de 2010

Viviendo, viajando, viendo siempre "entre líneas"




I

De una foto tus brillos brotan

como mil dedos en llamas

la una, la dos, cuenta atrás

sonrisa tuya ceniza.


II

El metro repta por tus ojos

en celosía

mujer del veo veo nervioso

necesitaría mil ruidos

y más paradas para desnudar

tu deseo exiliado


III

Tus rizos descienden hasta la noticia

complicando la realidad

y muerden tu capilar señuelo

las palabras turbias

Oh señora Medusa pornortográfica


IV

Viejo que muere de pie

su bastón está erecto

le mantiene en fantasía

bordeando nuestras fronteras

el estupor de quien llegó

a la última parada


V

Puerta automática

sangre predispuesta

plaquetas que bajan

en la siguiente estación

Herida abierta

abandonada, sin cicatrizar.

VI

Revistas y libros prostituidos

exiben su pálpito

deseosos del fin.

El horóscopo y la página 299/300

prometen guardar la última bala

Oí el impacto negro sobre blanco

y gritos de madres

que entierran a sus hijos

tras el punto y final.


(Escrito entre las estaciones de X e Y)

lunes, 1 de marzo de 2010

El reloj de arena fascista


La calle inundada de los vapores de una lluvia que aparece bajo nuestros pies, es la señal para la huida de huellas que avanzan por la miseria despacio, como una almohada que se asienta, y si alguna vez echaste de menos unos zapatos que caminen delante de ti, mostrándote las migas de pan, hoy verás un par que juegan al despiste con el ingeniero del camino de las baldosas amarillas. Sí. Dorothy a estas alturas debe de estar en una zanja repintando los gusanos sus zapatitos de charol.

El lamento de esa lengua de agua que alimenta tus vellos bellos, que los hacen crecer encima de tus orejas, hoy son la guarida de tus impulsos asesinos, de esos que matan el tiempo a base de sentencias injustas. Nunca te oiré bajar las calles como fuentes sentada en una cama como en la película "La Bruja Novata". No eres especial. Para mí no eres más especial que esas gotas que fusilan los baldosines un día como hoy.

Sin embargo tu coño es una inmensa catarata, mujer universal, y siempre he temido que un día me reclamaras para tu útero, y yo no pudiera hacer nada por evitarlo. Por eso he cegado mis ojos, por eso cada entrega es condicionada, por eso no sé hacerte el amor cuando nos bañamos en sangre. Por eso tu piel brilla tersa, inmaculada, erizada, explotada de tanto hacer la gilipollas.

Mujer universal, eres tan triste como una peonza sin cuerda, como unos ojos que nunca han visto despertar a los míos. Sólo tú, quien no ha visto aún mi cuerpo desfallecer a tu lado, pierdes el tiempo, y el tiempo es algo que se escapó del reloj de arena fascista.

(Escrito en 3 minutos y 20 segundos de irracionalidad dictada)

domingo, 7 de febrero de 2010

Nunca fui a Ojos Negros provincia de Teruel


Moderados brillos hacen volver las luces silenciosas.
La onda negra resbala por las mejillas asustadas,
y se pliegan como en un sacrificio intemporal, las pestañas.
Cuando los pasos se buscan entre oscuras intenciones heladas,
las lunas que antes por un momento estaban,
atrapadas en sus ojos quedaban.
Así las calles cuando frío y muerte se abrazan
un abismo protector avanza
un refugio donde a veces entraba y otras tiritaba
de tanto aguardar TU MIRADA

domingo, 24 de enero de 2010

Cadáver exquisito


En una morgue abandonada a toda prisa, había una etiqueta atada a un dedo gordo del pie del último inquilino olvidado en la huida. Le habían mecanografiado un nombre y la causa del fallecimiento: "Corazón terrible que poseía cien mil latidos de distintas donantes. Muerte por sobredosis".

Arrastré el cuerpo a toda prisa. El lienzo actuaba como una telaraña. Saqué la imagen, a duras penas, por una ventana pintada en un cuadro próximo cuando dos transeúntes curiosos por la situación me preguntaron la hora. "Es hora de desaparecer" Buenos días, buenas noches, Mr. y Mrs. Kesington.

La versión oficial: Robé el cadáver, como se roban a diario, por ese digno pensamiento de que si no los echamos en el contenedor azul, no nos quedamos moralmente satisfechos.

La versión extraoficial: Se parecía tanto a mí que temí no volverme a ver delante de los espejos.

miércoles, 20 de enero de 2010

Egocentrismo para la segunda persona del presente de L´amour fou

Soy la mota en un ojo acusador. Soy la mano que se saca a pasear. Soy la calva dureza de un hueso pulido por las lágrimas. Soy un negativo besado por el Sol. Soy la quiniela sin fondos. Soy un periódico sin las páginas de mamadas a 35 euros. Soy las páginas blancas de sólo dos teléfonos que dejaron de hablarse. Soy un cojín con el relleno del pavo. Soy la cenital luz de un incendio mortal. Soy La Balsa de la Medusa de Géricault. Soy un monumento amado por el amigo de lo ajeno. Soy el único amor que se cierra de piernas. Soy un fundamentalista humano. Soy un poder sin vasallos. Soy una iglesia recién destruida. Soy una guitarra con vasectomía hecha en el mástil. Soy el antónimo de ti. Soy la destrucción entre algodones. Soy el volcán con el azufre de una cebolla. Soy la huella hueca que borra la historia. Soy Ofelia de los prerrafaelistas. Soy un continente sin sonrisas fronterizas. Soy agua, hielo, nube y llanto. Soy quien escandaliza a tus plantas diciéndole guarrerías al oído en latín. Soy un amor muerto por amor. Soy un libro sin la banda magnética de inseguridad. Soy un buen televisor...apagado. Soy tus palabras impronunciables. Soy tus labios rodeando cualquier sexo. Soy un estado mental transitorio. Soy un...so-y...una joven memoria desmemoriada. Soy una tilde en tu nombre que hoy no salió por Antequera.