Advertencia para cualquier lector-reflector humano

La poesía no puede ser piedra angular de ti
la poesía no podrá ser siquiera un poco de arena
la poesía quema o destruye la sangre cauta
la corrompida sangre la vuelve tinta
pintando con nuestra vida las hojas en blanco
por eso el miedo acecha mi cuerpo
por eso mi teclado es la espada de Damocles
así concibo los labios definitivos y rosas
de mis manos, de las caricias como espadas.
Así, brevemente, a tí, Reflector Humano
oía como me dictabas un deseo.

Bienvenido

denguecortos@hotmail.com

domingo, 12 de diciembre de 2010

La sombra chinesca que me sustituye en las escenas peligrosas

La sombra chinesca desaparece

cuando el océano rompe toda delicadeza

toda imaginación, toda esperanza

como la resaca de esta mar de garrafón


Porque orientar el Oriente no es tarea fácil

porque debí poner las velas al revés

patera sin identidad

voy camino del fin del mundo


Si salto a tu habitación reclamando

que hoy no es buen día para tu soga

créeme que hay luces que ahogan más

créeme que el aire está en peligro de extinción


Si me diluyo, como la saliva en tu sexo

es porque siempre fui toda tú,

mujer ciega (i)rreversible

martes, 23 de noviembre de 2010

Mi niño, yo y mis usb´s


He pensado en divorciarme de ciertas partes de mi cuerpo como se van las alas de los árboles cuando los niños les asustan con sus manos pringadas de sueños. Este niño que todo lo contempla porque nada le es antiguo porque nada le es angustioso, porque conserva en sus ojos la mecánica de construir mundos con unas hojas y un tiempo sin manecillas.

He pensado en divorciarme de ciertas partes de mi cuerpo que fueron unidas a mi esperanza con el pegamento que mis padres donaron a la eternidad un día que llovió y cuyo frío hizo juntar sus cuerpos.

He pensado en divorciarme de ciertas partes de mi cuerpo que hacen sombras a las letras que componen mi nombre en un día soleado mientras un eclipse cae como una tilde y fragmenta mi realidad cada dos por tres, mientras mi niño burlón responde: "seis".

jueves, 4 de noviembre de 2010

La noche que me atracó Mr. Hyde

La vida se hace a base de decepciones hasta lo inaguantable, y es en ese importar-exportar todas las miradas que andan en las esquinas cuando uno se decide a querer.
Y sería gran cosa si uno decidiera amarse a uno mismo, pero comete el error de buscar la solución de sus frustraciones en otras personas.
¡Tristes todas las cuerdas que dominan la libertad! ¡Tristes y no suficientemente cortas!
Pongamos que uno abre una caja donde están a partes iguales sus aspiraciones o deseos y las carencias, el amor hace de aterciopelada funda que protege y quema, que da esplendor y oculta tras de sí la suciedad con la misma e interesada amnesia, la que se produce tras besar a alguien y entrar en el fragoroso terreno del no-retorno.
Pongamos que hoy mientras te da por recorrer esos lugares "especiales" que tiene toda ciudad que se precie, se te cae del bolsillo, emulando al Conde Montecristo, tu primer y único latido memorable, y como una espiral conduciendo borracha en un laberinto inabarcable, enloqueces buscándolo, levantando el pavimento, las faldas de las maniquies, y poco a poco cavas tu propia tumba sentimental. El amor ha conseguido enterrarte.
Ese amor brutal, agónico, fruto del choque entre dos lascas protohistóricas, no hace fuego, no sirve para calentar ni te dice que te quiere, sólo mantiene un inconstante desgaste, dependiendo del percutor y de las manos que otrora acariciaba las piedras, hoy las machaca y las extingue.
Ese jodido amor de caballeros sin armadura, sin profilácticos y que hacen el amor a pelo, volcando sus ideas en pollas y coños que lo dominan todo, y luego al volver la vista atrás te encuentras con una piel que antaño estaba rellena por ti y un papel explicativo a su lado que dice: "cuerpo sin magia recién pintado, por favor no pisar".

sábado, 25 de septiembre de 2010

Franfacebook, el punto limpio y el mundo bicolor.

Mi retroalimentación no tiene toma de tierra, sólo mis pies en el suelo me hacen vivir el efecto placebo.

Tuve dos minutos para que el amor se consumiera como una colilla mal apagada. Agónico que ahoga, que se va y vuelve como una calada que enamora, que muere y sigue resucitando como si no tuviera nada mejor que hacer. Así es el amor que se pierde y se encuentra, una espiral sulfúrica y despistada en una mina a corazón abierto.

Permíteme, permítete un encuentro fortuito donde se pongan las palabras en las manos y los besos en las bocas.

Recuerdo ese papel con los ojos entornados y mi boli a punto de proporcionarle la raya que necesitaba para seguir trabajando hasta las 00.

El espejo-himen-amor fue destrozado por un percusionista ciego rasgando el marco que lo envolvía. Aquella suave y urticante piel quedó contenida en una hornacina que a modo de caja de Pandora, evitó las reacciones alérgicas "subcretinas" o desamor.

La "verdad" sólo son retales de una mentira mal formulada.
La desnudó el tiempo y el rozamiento suave pero insistente, su pintura inicial quedaba en manos de todos y de nadie, la vi desgastarse, la vi quebrarse, la vi esperanzada, soñó ahogarse en la garganta de algún tipo como tú, ahí estaba la vasija, besada por miles de labios, traicionada por todos, musitando en horas huecas el devenir de un chorro que significaba el principio del engaño.
En mis venas hay calles diáfanas por donde a veces se ve correr la sangre o algo de colesterol o humo ajeno. Es la misma sospecha de que, por decir algo inútil, estamos conectados por agujas invisibles entre personas radicalmente contrarias, el imprevisto beso fortuito, la charla de desgaste, o las manos que avanzan hacia lo incorrecto...todo eso que algunos convierten en poesías o sueños o pesadillas edulcoradas, hace que mis entrañas se encuentren superpobladas, y que ese estúpido cerebrito rojo que se empeña en latir rabiosamente, someta a mis propias fronteras a una terrible quemadura sin protección solar, convertido en tierra de nadie, en jauria de tod@s.
La poesía es la adquisición de palabras como cuchillos que asoman como rosas.
La carretera corrió más rápida que sus pies. La huida era nada más que una pequeña indigestión. La huida era nada más que una pequeña ilusión que se desvanecía a las 12 del mediodía. Ella odiaba la medianoche porque las princesitas a esa hora mecánica, usaban a los lobos para cazar zapatos con caramelos dentro. El camino no se anda, el camino se gasta y se destruye de tanto caminar.
Tengo diez confesionarios por dedos.
Sólo soy consciente de la semana santa cuando despierto cada día dentro de mis sábanas santas, amortajado, y con ganas de multiplicar piernas y cuerpos, mientras me sangran mis estigmas de unas manos inútiles, ciegas, que apenas tocaron el cielo ya fueron expulsadas por pecaminosas. Así andamos los ateos estos días, persiguiendo indirectamente las vírgenes que se nos van presentando.
¿Que qué pienso? Pues que los ojos con los que miramos el mundo son de cristal de bohemia; que los milagros sólo ocurren en los programas de la teletienda; que vivir este domingo es como sufrir una broma pesada...y que me he realizado una lobotomía hace 2 minutos, pero ha sido un fracaso porque aún sigo preocupándome de las cosas...¡¡maldita sea!!
Mi sombra es un señor sin orden de alejamiento.
Quizás pueda robar un segundo a este reloj y pensar que soy fugazmente yo por un momento. Quizás el minutero me pueda echar una mano y acabe cambiando mis latidos por los granos del reloj de arena donde se encuentra la mirada que deseo. Ese desierto, ese grano, latido o mota en los ojos que te guiñan eternamente y consiguen abrir la noche roja en tu sexo.
Hay zombis que sólo se alimentan de vuestros latidos. Hay zombis que os dirán que os aman. Cuidado.
Tiendo en la cuerda un paisaje que apenas reconozco, hidratado de tantos sueños enterrados. Sin rumbo va la pequeña gota de cualquier pecho que desciende, este mapa ajado, por toda su verticalidad y que recojo en un pequeño cuenco sin fondo. Mis manos son el único color pastel que me está permitido añadir a esta tierra sin madre, por lo que camino como un animal, rehuyendo las razones que me son vomitadas por las que incorporarme de nuevo. La Humanidad pues, es un club sin derecho de desistimiento.
Si tú formas parte de lo divino como ya ha quedado demostrado anteriormente y tu pecas a diario sobre unas normas que tú no has impuesto como dios que eres, si esas normas no han sido sancionadas por tí, y son por tanto ilegales, ¿por qué no derogamos la biblia y las Tablas de la Ley, y nos repartimos los tesoros del Vaticano? ¿Si somos dioses pecadores, ¿por qué no nos vamos a lo calentico right now?
Si por ser tus padres (madre y padre) y además la Trinidad, puesto que el Padre, ya está repetido en ambos casos, y agregas a la "madre" y lo conviertes en un cuarteto. ¿Es la primera manifestación feminista de la Historia que ha sido solapada por la Iglesia? Mientras tanto nieva y como nieva te doy las gracias oh amig@-dios
Dos preguntas: Si regalas en Reyes. Si los Reyes eran 3. Si tú te conviertes en tres. Si sólo dios es trino y uno a la vez. ¿Entonces eres dios? Si además los Reyes son los padres, y si tú haces de los Reyes, entonces ¿tú eres tus propios padres?
ATENCIÓN: En la Puerta del Sol hay unas señoras que han vendido los cupones de navidad (ahora ya del niño) a 22 euros (2 euros por encima del precio del cupón). Estas señoras se llaman popularmente "loteras", pero yo me pregunto, si no ofrecen ningún servicio de reserva de los números, si no te reciben con un chocolate ... con porras, si sólo venden los cupones, ¿por qué leches te cobran más caro, si en el cupón ya pone el importe? ¿por qué le ganan dinero al Tesoro Público?
Hay quien le da al Mundo otro bastón más con el que apoyarse. Hay quien ocupa su tiempo en desenterrar las sonrisas olvidadas. Hay quien se rebela eternamente contra la mortaja con la que nos visten al nacer. Hay quien reivindica que... lo humano debiera de estar de moda.
Hay alguien que echa el cierre sólo un poco por si vuelven los ladrones de sus sueños. Hay alguien que sonrie, por todos sus muertos, en el cementerio. Hay quien dedica unos segundos en dilatar sus pupilas ante quien pasa por su lado. Hay quien se engancha al brazo una vena partida del suicida.
La nieve es la señal de que el cielo también envejece. La nieve es el vómito de un arcoiris albino. La nieve es aquella sinrazón que cae de tu cabeza. La nieve es mi boca cerrada por vacaciones. Y en eso llegó la nieve a Madrid...como llega gozosamente la droga al vaso de whisky del amigo a quien se va a putear por barroquista.
"Mi (e)-lejía" blanquea el color de una típica tarde de otoño.
La realidad es aquella puta que siempre busqué y que tardé una vida en darme cuenta de que siempre la había tenido acostada en mi cama.
Has de reconocerlo. Nuestra mejor noche fue aquella en la que descubrí en tus tatuajes la tinta del libro que quise haberte escrito y que como en un acto reflejo, lleno de insensibilidades, huyeron de la mediocridad de mi pluma y buscaron tus nuevas pieles en blanco.
La gripe Z,Y,X.......C,B, "A" , siempre determina el máximo ahorro energético. A medida que van progresando las letras tienes a tu familia ahorrándose los paseos para verte en tu gueto-habitación con un posit que dice "si quieres algo, deja de respirar.
Su lengua viperina y su rastro de piel por los sillones acabó por confirmarle que más allá de haberse matriculado en Oxford, presentado a Mister Universo, casado y divorciado con la ex-Miss Torrelodones, era una simple serpiente socialmente domesticada. Se quitó sus brazos y piernas, sus piercing, recordó su veneno y se arrastró hasta el zoológico desde donde le dieron aquella vez la libertad provisional. Aún no estaba humanamente rehabilitada para este mundo.
Economizando el tiempo acabé ahorrando dos pausas para poder respirar.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Mi mano en hora...del minotauro

...el día empezaba detrás de tu espalda, exactamente a las 5 menos dos dedos. Y mientras te movías para ponerme la mano en hora y quitar mi despertador, todo en tu piel era un continuo devenir de curvas y estiramientos. Creí que llegabas hasta mi pelo y en él ibas a enredar tus sueños más íntimos, pero desapareciste y sólo te localicé como el que busca el sol en invierno, después de haber cruzado durante días tus sábanas hasta encontrar tu nombre.

Tu silueta era la que aparecía pintada con tiza una vez que se consuma un crimen, en cualquier telediario, impactante como el tiempo que deja el semáforo para poder besarte furtivamente, como el suelo que recibe tu sangre sin derramar una lágrima.

Y así, como el que divaga en un folio en blanco su última voluntad, me abrí las carnes huecas encontrando nada. De ahí huiste dejándome la ciudad de mis ideas en plena involución, en un inabarcable desierto insensible, en constante y doloroso entierro-bucle.

Pero he sabido convivir con la ausencia de uno o dos sentimientos o quizás a lo sumo tres, que dejan cojo a cualquier trípode. He dejado de ver las señales, o migas de pan, o latidos en la cuneta, o letreros de neón que señalaban la vuelta a las equivocaciones-cuerpo o droga, será que el impago en la factura de la luz ha dejado mi reloj congelado a las 5 menos un dedo, como el que sirvió a Teseo para hacer autoestop hasta la cama del laberinto del minotauro.

lunes, 30 de agosto de 2010

El pequeño odio


Odio las cosas que nunca acaban de tener forma ni nombre.


Odio cuando el amor se convierte en el Dios de los boomeranes.


Odio esas historias que comienzan por "conocí a un tipo como tú que..."


Odio tu cuerpo cuando se queda en la casa de tu novio.


Odio que mi mano derecha no reconozca a la izquierda.


Odio que saques tus entrañas para demostrarme que tu sangre se detuvo un día de agosto.


Odio los silencios que sólo esconden el miedo a las palabras.


Odio los premios que hacen crecer los egos más insoportables.


Odio que la paciencia tenga que acostarse con tu deseo cuando le amenazas con la soledad.


Odio que mis palabras me sobrevivan.


Odio que en las chabolas un espejo sólo sirva para perpetuar la podredumbre de un mundo convexo.


Odio que las palabras se las lleve el aliento de boca en boca.


Odio que la vida se convierta en una moda duradera.


Odio que la muerte se vista de monja y se pasee de puerta en puerta lastimando un sacrificio por amor de Dios.


Odio el culto a los muertos vivientes. "Y Jesús al tercer día resucitó de entre los muertos" o bien "Lázaro, levántate y anda" etc.


Odio que tu sexo sepa a pasado.


Odio que mi lógico-imperio azteca no sepa someter los reductos de mi cuerpo.


Odio que un racimo de uvas por una conversión al mercado de valores se conviertan en bombas de racimo.


Odio que las alpargatas sean fruto del expolio de los ataudes de los costaleros ortodoxos.


Odio que mis frases no se autocensuren y tenga que ser yo siempre el malo de esta película.


Odiomolestarteconestegazpachodepalabrasperomientrasloleiasteherobadounputopensamiento.

lunes, 7 de junio de 2010

Intenso como un año bisiesto

...bien, te dije que crecí como una uña cadavérica, amando la putrefacta hermosura del paso del tiempo envolviendo los cuerpos. Y aún así tú creíste que las sábanas que te arropaban cada noche, mujer lapislázuli, eran mortajas de luciérnagas en flor.

Si te dije aquello, niña vencida, es porque tu silencio cortaba en una baraja las cartas del bien y del mal y lo único que sabía hacer por ti era respirarte...te respiraba...te respiraba tu antiguo oxígeno que no sé si entraba entre tus pulmones a diez metros de ti o entre tus dedos pendulares sobre este mesa-carrusel.

No recuerdo si tu gesto emulaba la amplia sonrisa de la cremallera que iba subiendo hasta envolverte en un sueño por soñar o si creía, como el más falso de los ciegos, en tu tatuaje, únicas palabras que me dirigiste: "Intensa vida de un año bisiesto" (cara anterior del brazo derecho)

Temblé, mancha lapislázuli, al quitarte la etiqueta del dedo pulgar de tu pie, falsificando el acta de defunción, dando cuerda al despertador, deseando, deseando...deseando profundamente que hubieras recogido tus objetos personales y corrieras a pulirte tus 24 horas anónimas que te dejó a deber la vida.
A los fantasmas de la adolescencia...

miércoles, 19 de mayo de 2010

La noche


La noche es una broma pesada. La noche sólo existe si nos asomamos a la ventana. La noche fulmina los ojos como escarpias. La noche funde la Luna en miserables farolas acurrucadas. La noche pervierte el rumor de la sonrisa atropellada. La noche sólo es una sombra acomplejada. La noche aminora las palabras putrefactas. La noche es un agujero tapado de esperanzas. La noche es para la noche la venganza. La noche hipnotiza al reloj marcando las distancias. La noche es esa mano que en un cuerpo calienta la nata. La noche es una prostituta de horas contadas. La noche es una canción en unos labios asomada. La noche vive entre los hielos de un cubata. La noche es la certeza de que la Luna es una cabeza cercenada. La noche sangra las esperas más nefastas. La noche es tu coño cubierto de escarcha. La noche son tus muslos presentados a la carta. La noche es una invitación para concretar sin en la mía o en tu casa. La noche es sintonía de la cabecera de tu cama. La noche se esconde debajo de las sábanas brotando cada mañana. La noche es hacer el amor con o sin ganas. La noche es una utopía de olor a fruta macerada. La noche sólo es un estado mental fruto de una pesadilla mal soñada . La noche es...esa incómoda realidad con almohada.

sábado, 15 de mayo de 2010

Palabras que rezuman paredes


La pequeña pared se cubrió de poesía, y justo en la pequeña oquedad se perdieron siete palabras que definían la semana. La grieta que corría la terraza hasta llegar al alféizar de tu sexo actuó como cesura de las palabras y tu dolor dolió como un encabalgamiento abrupto.

La prisa, volvió de la mano de un consolador de hielo y dejó mis pupilas curadas de espanto, tanto como aquella imagen porno-ortográfica de una fálica tilde solitaria. Tomé el único acento virginal y le hice el amor todo el texto hasta el siguiente punto y seguido.

Porque soy un creyente de la eyaculación de la tinta, me resisto a que las paredes luzcan un blanco nuclear, por eso mis palabras son precipitadas como una tormenta sobre los rincones más recónditos de tu cara.

En un impulso de esos que sacan a pasear el corazón hasta la mañana con beso de despedida, derramaste todo el café sobre tus muslos y aparecieron, filas de hormigas que señalaron el camino a tus amantes.

Tu pared estaba casi irreconocible, dos palabras más y colapsarían los 30 metros cuadrados, por ello preferiste guardar los sujetos elípticos en una caja semiabierta para cuando olvidaras los nombres de esos amantes imaginarios que visitan tu casa y no tuvieras nada más que decirles.

Entre mis manos camufladas en tu boca y tus manos hundidas en un cubo de pintura, tuvimos la excusa perfecta para sacrificar un diccionario por el que no pedimos ni pagamos rescate para recuperar, en un salto de trapecista ciego, las palabras que rezumaban paredes.

domingo, 25 de abril de 2010

Bocas. Besos. Gotas. Labios.


Las bocas beben erróneamente

agotando los vasos antes que los besos.


Los besos viven en la comisura de los labios fríos

y éstos se precipitan contra el vaso gota a gota.


Las gotas huyen de la muerte y del olvido

de un botellón apocalíptico

creando mártires de bocas vacías.


Mi gota, tus labios, el vaso, el beso,

se asocian una noche en la que beber

no es causa de olvido.


Olvidar el vaso

es ver el beso

siempre medio vacío.

lunes, 29 de marzo de 2010

Sangre del platerillo de leche. El Gran Miedo.


Sangre del platerillo de leche

escupe en sueños

sangre de otros cuerpos

que follan la razón.


Sangre del platerillo de leche

es vertida por doquier

sin permiso en sus fisuras

hondos surcos de la fatalidad.


Sangre del platerillo de leche

es un recuerdo de una noche

convertida en dos noches

de incombustibles (r) ojos.


Sangre del platerillo de leche

es una carta mágica

es una tinta del fracaso

es una amante sin (a) mar.


Sangre del platerillo de leche

es la opción equivocada

es la corregida impostura

es la muerte prematura.


Sangre del platerillo de leche

son gotas que violan azulejos

confundidos con lágrimas ausentes

confundidas, confundidas que confunden.


Sangre del platerillo de leche

kilométricos-últimos besos

autopistas-entrelazados labios

como puentes sobre las bizcas gafas.


Sangre del platerillo de leche

esta mierda de poema

que rompe las etiquetas

de las prendas sin usar.

(Prendas: Camisa, anillo, pantalón desgastado, collar de chapas de coca-cola, condón, llaves, Rayuela de Cortazar y diez surcos estériles en la espalda)

viernes, 12 de marzo de 2010

Viviendo, viajando, viendo siempre "entre líneas"




I

De una foto tus brillos brotan

como mil dedos en llamas

la una, la dos, cuenta atrás

sonrisa tuya ceniza.


II

El metro repta por tus ojos

en celosía

mujer del veo veo nervioso

necesitaría mil ruidos

y más paradas para desnudar

tu deseo exiliado


III

Tus rizos descienden hasta la noticia

complicando la realidad

y muerden tu capilar señuelo

las palabras turbias

Oh señora Medusa pornortográfica


IV

Viejo que muere de pie

su bastón está erecto

le mantiene en fantasía

bordeando nuestras fronteras

el estupor de quien llegó

a la última parada


V

Puerta automática

sangre predispuesta

plaquetas que bajan

en la siguiente estación

Herida abierta

abandonada, sin cicatrizar.

VI

Revistas y libros prostituidos

exiben su pálpito

deseosos del fin.

El horóscopo y la página 299/300

prometen guardar la última bala

Oí el impacto negro sobre blanco

y gritos de madres

que entierran a sus hijos

tras el punto y final.


(Escrito entre las estaciones de X e Y)

lunes, 1 de marzo de 2010

El reloj de arena fascista


La calle inundada de los vapores de una lluvia que aparece bajo nuestros pies, es la señal para la huida de huellas que avanzan por la miseria despacio, como una almohada que se asienta, y si alguna vez echaste de menos unos zapatos que caminen delante de ti, mostrándote las migas de pan, hoy verás un par que juegan al despiste con el ingeniero del camino de las baldosas amarillas. Sí. Dorothy a estas alturas debe de estar en una zanja repintando los gusanos sus zapatitos de charol.

El lamento de esa lengua de agua que alimenta tus vellos bellos, que los hacen crecer encima de tus orejas, hoy son la guarida de tus impulsos asesinos, de esos que matan el tiempo a base de sentencias injustas. Nunca te oiré bajar las calles como fuentes sentada en una cama como en la película "La Bruja Novata". No eres especial. Para mí no eres más especial que esas gotas que fusilan los baldosines un día como hoy.

Sin embargo tu coño es una inmensa catarata, mujer universal, y siempre he temido que un día me reclamaras para tu útero, y yo no pudiera hacer nada por evitarlo. Por eso he cegado mis ojos, por eso cada entrega es condicionada, por eso no sé hacerte el amor cuando nos bañamos en sangre. Por eso tu piel brilla tersa, inmaculada, erizada, explotada de tanto hacer la gilipollas.

Mujer universal, eres tan triste como una peonza sin cuerda, como unos ojos que nunca han visto despertar a los míos. Sólo tú, quien no ha visto aún mi cuerpo desfallecer a tu lado, pierdes el tiempo, y el tiempo es algo que se escapó del reloj de arena fascista.

(Escrito en 3 minutos y 20 segundos de irracionalidad dictada)

domingo, 7 de febrero de 2010

Nunca fui a Ojos Negros provincia de Teruel


Moderados brillos hacen volver las luces silenciosas.
La onda negra resbala por las mejillas asustadas,
y se pliegan como en un sacrificio intemporal, las pestañas.
Cuando los pasos se buscan entre oscuras intenciones heladas,
las lunas que antes por un momento estaban,
atrapadas en sus ojos quedaban.
Así las calles cuando frío y muerte se abrazan
un abismo protector avanza
un refugio donde a veces entraba y otras tiritaba
de tanto aguardar TU MIRADA

domingo, 24 de enero de 2010

Cadáver exquisito


En una morgue abandonada a toda prisa, había una etiqueta atada a un dedo gordo del pie del último inquilino olvidado en la huida. Le habían mecanografiado un nombre y la causa del fallecimiento: "Corazón terrible que poseía cien mil latidos de distintas donantes. Muerte por sobredosis".

Arrastré el cuerpo a toda prisa. El lienzo actuaba como una telaraña. Saqué la imagen, a duras penas, por una ventana pintada en un cuadro próximo cuando dos transeúntes curiosos por la situación me preguntaron la hora. "Es hora de desaparecer" Buenos días, buenas noches, Mr. y Mrs. Kesington.

La versión oficial: Robé el cadáver, como se roban a diario, por ese digno pensamiento de que si no los echamos en el contenedor azul, no nos quedamos moralmente satisfechos.

La versión extraoficial: Se parecía tanto a mí que temí no volverme a ver delante de los espejos.

miércoles, 20 de enero de 2010

Egocentrismo para la segunda persona del presente de L´amour fou

Soy la mota en un ojo acusador. Soy la mano que se saca a pasear. Soy la calva dureza de un hueso pulido por las lágrimas. Soy un negativo besado por el Sol. Soy la quiniela sin fondos. Soy un periódico sin las páginas de mamadas a 35 euros. Soy las páginas blancas de sólo dos teléfonos que dejaron de hablarse. Soy un cojín con el relleno del pavo. Soy la cenital luz de un incendio mortal. Soy La Balsa de la Medusa de Géricault. Soy un monumento amado por el amigo de lo ajeno. Soy el único amor que se cierra de piernas. Soy un fundamentalista humano. Soy un poder sin vasallos. Soy una iglesia recién destruida. Soy una guitarra con vasectomía hecha en el mástil. Soy el antónimo de ti. Soy la destrucción entre algodones. Soy el volcán con el azufre de una cebolla. Soy la huella hueca que borra la historia. Soy Ofelia de los prerrafaelistas. Soy un continente sin sonrisas fronterizas. Soy agua, hielo, nube y llanto. Soy quien escandaliza a tus plantas diciéndole guarrerías al oído en latín. Soy un amor muerto por amor. Soy un libro sin la banda magnética de inseguridad. Soy un buen televisor...apagado. Soy tus palabras impronunciables. Soy tus labios rodeando cualquier sexo. Soy un estado mental transitorio. Soy un...so-y...una joven memoria desmemoriada. Soy una tilde en tu nombre que hoy no salió por Antequera.