Advertencia para cualquier lector-reflector humano

La poesía no puede ser piedra angular de ti
la poesía no podrá ser siquiera un poco de arena
la poesía quema o destruye la sangre cauta
la corrompida sangre la vuelve tinta
pintando con nuestra vida las hojas en blanco
por eso el miedo acecha mi cuerpo
por eso mi teclado es la espada de Damocles
así concibo los labios definitivos y rosas
de mis manos, de las caricias como espadas.
Así, brevemente, a tí, Reflector Humano
oía como me dictabas un deseo.

Bienvenido

denguecortos@hotmail.com

viernes, 28 de diciembre de 2007

Pronóstico de medianoche

Pronostico la luz de medianoche
quebrando lunas con las manos
dormitando tus sueños boca abajo
y salvando luciérnagas en el jardín.

Si te pregunto: "¿Hacia dónde miras?
dirás que hacia las brújulas oxidadas
y reunificarás la dirección de tus ojos perdidos

Y las lágrimas lloraran desesperadas
brincando hasta las cuencas como cuencos
sudando por las mejillas oscurecidas
imprimiendo una cicatriz de por vida
letal como un niño sin sonrisa
mortal como el aliento sin su labios.

La noche y su piel flotante
aceras corrompidas por sudokus suicidas
espirales como ojos acechantes
rostros azulados con sabor a regaliz
un desierto de besos incompletos
de caricias abandonadas en relojes de arena.

Se nota en la ciudad las pasiones anónimas
los anacrónicos instintos que duermen en los bancos
ana crónica sin ser enfermedad
la vida se retuerce entre las flores.

Espinas que inoculan la soledad
soledad que se enfurece en tus muñecas
y que transmites con un apretón universal
por eso vivamos muriendo.

jueves, 27 de diciembre de 2007

El desvelo de las noches interminables

El desvelo
capas de sueños agolpados
del día eterno.

Tu luz fenece
anhelando la noche
la soledad te ama
en cualquier rincón.

Acabas llenando un placer
dos, tres o cincuenta vasos
de suspiros o respiraciones
que marcan tu vida.

Y así amas y amas
entre sábanas pixeladas
entre prófugos
de las caricias huidas.

Tu amor se envuelve hoy sí
saludo encriptado
mano extendida
que no es saludo
sólo señal de un descanso.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

La estación invisible. Epitafio para otro año.

La estación invisible
singladura de cualquier ojo perdido
ha sido finalmente marcada.

Viendo desaparecer
los viajeros de la calle del adiós
andando hasta ella
entre suspiros,
te empeñaste en simularlos.

Difíciles tiempos
de pérdidas y ganancias
que perdieron su sangre
reducidas a un sólo beso.

Los ladrillos ausentes
de esta estación metafísica
es la cárcel del paroxismo.

Mis pasiones se pierden
y no puedo conquistar
su vuelta.

Ya no, no existen existiendo
algún lugar o habitación
del ayer.

Así las ciudades difíciles
se pliegan en una carta
que no llega más allá
de las esquinas de tu cajón.

La voz que fui esperando
se liberó a los años
aprisionándome el cuerpo
con adjetivos agolpados.

Ser una metáfora, sin más,
para convertirme
en mi única imagen clara.

Llega el final del año
y con él se pierden
el resto de lo que queda
de los otros vividos.

Las sonrisas de una cara
desdibujada
de la misma cara
que muchas veces quisiste
hasta desdibujar la tuya
ahora ya duerme en otro rincón
invisible de la estación
del geranio de humo.

Gotas mercenarias
alisan el cristal
de tu posibilidad
resbaladiza.

Mi fin de año será el instante,
único, final como el gong fuerte
de un beso dado por una lengua
al golpear los labios metálicos
de una estatua onírica
de un cuerpo desarrollado
para ser amado dos segundos antes
de todo esto.

Hay personas que esperan
en la vorágine de esta Estación invisible,
de mutuo acuerdo
abrazados
el olvido que nunca
se atrevieron
a buscarlo juntos
como juntos
profundamente,
se encontraron.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Pró...próxima...¡cof, cof! estaci....Piiiiiiiiii (Hora de la muerte las 8:00)


La huelga de limpieza en el metro de Madrid, está ocasionando por ejemplo que esta mañana haya quedado con una compañera del trabajo debajo de la sección de internacional de un ejemplar del 20 Minutos. Amablemente una ratita que he visto pasar como con una prisa propia de un ejecutivo que llega tarde, me ha empujado entre la montaña de panfletos del sindicato cortados a medida para llenar el suelo de color y resbalones, y encima luego te pregunta un chaval de estadística de Consorcio Regional de Transportes: "¿Me puedes decir de que estación vienes? Pues mira, de tu puñetera madre. Y claro te queda como con ganas de que te conteste para ....uff, que me pierdo. Ohhmmm, Ohhmmm.

Cuando no puede haber más manchas, va y aparece una nueva, y no sabemos si es una cara de Belmez o simple defecación espontánea del Yeti, que ya han dado la noticia del avistamiento, entre los túneles de las distintas estaciones.

En otro orden de cosas, hace días que no veo al que siempre veía enfrente de mí en el andén contrario, me estremezco al pensar que el piquete de huelga, se lo ha llevado por delante.

Puedo constatar que lo más sucio que llevamos dentro aflora estos días, la gente ya no utiliza el disimulo, tira todo al suelo al grito de "Contribuciónnn a la huelga". Yo mismo en esa vorágine de destrucción total y pestilente, se cayó, y digo que sin querer, de verdad, sin querer, una revista de estas gratuitas y malas, malas que duran unos minutos su maldad informativa, y se empezó a crear una especie de ola, una pequeña...mediana...grande...gigante...sunami de porquería que me hizo "Trasss. ESTO ES MÍO" y me quedé horrorizado al ver a como los afectados por un síndrome de diógenes normal, aquí se han hecho fuertes y ocupan la parte más alta de la cadena alimenticia del más bajo y profundo suburbano.

El recuento de seres humanos cada día decrece, y se ven híbridos entre pelusas y bolsas de Doritos. Yo sobrevivo como puedo entre esta maraña de suciedad. Hace días que he renunciado a la esperanza de encontrar la salida y mi vida aquí está a expensas de la caridad de lo que nos traiga arrastrado el tren de las 7:45, como si fuera la resaca del mar.

Recordadme como un mártir de la limpieza .

¡Reclamad, reclamad por mí! Se despide hasta la eternidad,
Un anónimo viajero.

lunes, 17 de diciembre de 2007

Diálogos entre la Afirmación y Negación


El bosque helado de un invierno por conocer...¡Un comienzo bastante recurrido!

Los periodistas que bajan al infierno durante estas navidades...¡Un planteamiento agónico!

Las luces que fomentan la poca intimidad de los amantes. El amor de unos, el pudor de otros.

¿Las luces pueden fomentar la poca intimidad de dos amantes?


AFIRMACIÓN dice: según qué tipo de luces.


NEGACIÓN dice: las luces de navidad.

A dice: de un paseo lleno de ellas.

N dice: y una ciudad que da una tregua a dos cuerpos enroscados.

N dice:durante 10 minutos las calles son de ellos, pueden cohibirse?

A dice: yo creo que pueden fomentar el momento, y si sólo se miran y se ven el uno al otro no tiene por qué.

N dice: el momento queda alumbrado por la mirada de cientos de miles de bombillas.

A dice: y? esas bombillas no son cámaras.

N dice: las luces de navidad son el ojo abierto de la ciudad por la noche mientras todos dormimos cómo que no nos ven? gracias a ellas todo queda al descubierto. buscará esta pareja un rincón apagado?

A: es que me preguntas eso hoy y hoy justamente hoy he tenido una pareja en el bar de mi facultad delante de mi toda la santa mañana morreándose y estaba bien iluminado. Mi compañera y yo teníamos corte de mirar hacia delante y todo.

N dice: El amor de unos, el pudor de otros.

A dice: ha habido un momento que mi compi me ha dicho es que llevan toda la santa mañana morreándose y le he dicho tu también te has dado cuenta.

N dice: Dos caminantes desconocidos se desean y aún no se han visto. Uno cruza la calle a la izquierda, si cruzara a la derecha ahora, justo en esa esquina encontraría un amor para toda la vida, una luz de Navidad acaba de despistarle la señal, la intuición.

A dice: jejeje

N: cuántas historias no se cruzan por un sólo momento de distracción?

A dice: qué bonito y a la vez qué triste, se parece al anuncio del ONO.

N dice: pienso en una mujer que pudiera verme y que ande buscándome sin saberlo en una calle en el centro de cualquier ciudad, puedo incluso ver su rostro, es el que yo desearía podría salir corriendo ahora hasta allá y buscar el encuentro pero sólo es posible cuando no se busca.
Cientos de miradas, de cruzarán con la tuya cada día y tú así y todo eliges dos o tres, le miras, le repasas, le deseas en silencio, imaginando las formas ocultas. En cualquier momento una combustión está a punto de borrar ese momento.

A dice: pero tu crees de verdad que no salimos a buscar?

N dice: las relaciones humanas son un ciclo que si no aburren es porque no les echamos demasiada cuenta, sino serían insufribles. Siempre igual.
1.Encuentro
2.Miradas
3.Hola
4.Qué tal
5.Bien

A dice: que dogmático.

N dice: 6. Te apetecería una posibilidad de conocerme y luego desarrollarte conmigo.
7. sí, seguimos.
8.no, seguimos igual hasta la próxima sin cesar en una búsqueda vertiginosa, la huida. La huida de qué? De nuestra propia soledad.

A dice: Yo no lo considero así para nada.

N dice: tú edulcoras la realidad, y eso es lo socialmente aceptado. Si te hastías estás perdido
porque durante toda la vida, te recordarán que tenemos que hacer valer nuestra condición de seres sociales. Serás el marginado dos millones ciento cuarenta y cinco mil trescientos veintidós.
El miedo es no asumir que la sociedad es una mascarada de la diplomacia construida en esta.

A dice: ya pero somos seres sociales.

N dice: por naturaleza?

A dice: sí.

N dice: y el niño salvaje?

A dice: no es un niño.
N dice: Siempre la definición exacta nos pierde. Ser salvaje, te parece bien?

A dice: Sí, pero no para un niño.
N dice: El niño salvaje o el ser salvaje o un enamorado humano o una pareja de seres salvajes enamorados, sin condición, sin especie, en definitiva, son iguales ante los ojos Afirmación?

A dice: no.
N dice: why not?
A dice: por que un niño es un individuo y una pareja ya es una sociedad aunque sea primitiva.
N dice: súmale a eso el enamoramiento, cambia algo tu percepción de estos?

A dice: no.
N dice: Por la calle de Alcalá corren hasta llegar al Retiro manadas de enamorados, y se suman al placer libidinoso que inspira el lugar. Romanticismo estúpidamente aplicable. Los niños salvajes, sí, lees bien, están procreando por su desesperación.
A dice: me dices que no lo has hecho tú?

N dice: Yo también. Quieren demostrar a Afirmación que después de copular, se van a quedar al lado de su niña salvaje . La ternura es propio de humanos, no la mezcles con los seres salvajes.

A dice: si es un niño salvaje no, yo no lo mezclo.

N dice: En el Retiro la simiente infértil del que "derrama en tierra" como dice la Biblia, se mezcla con los ojos de quien no aprovechó el momento. Y todos vuelven a las cuevas o metros o paradas de los autobuses que casi se podrían llamar pasadas de los autobuses. Allí descansa la sociedad hasta mañana. Su complejidad todo su esfuerzo viene acompañado de un sentimiento, de un deseo y algunas veces toma la calle de la derecha y se topa con una realidad que no le gusta y luego mira a la izquierda y la prefiere y hace trampa y se cuela hacia la izquierda, dejando el encuentro y la casualidad desechos.

A dice: no son desechos es elección.
N dice: pero si yo y tú nos encontráramos en el metro sería casualidad. No elegí estar allí, el metro eligió que yo estuviera en ese vagón, incluso la sociedad lo eligió. Y así te veo y si no te veo yo haré por obligarme a verte.
A dice: o no.

N dice: El cansancio de mirar como un faro, a todos lados siempre, buscando. Ya lo sabes, si no miras pierdes la oportunidad y acabarás desdibujándote.

A dice: o no, tú lo has escogido.

N dice: escogí que me escogieran.

A dice: escogiste escoger.

N dice: decidí escoger a los que decidieron que debía escoger. Y así arrastramos la humanidad hacia el portal de nuestras vidas. ¡Ven, humanito, ven! Y el humano viene por su sociabilidad hacia dónde se le diga. Tan frágil, tan obediente, tan diplomático. Todo lo que no sea eso, ya la Real Academia de la Lengua, se encargará de quitarle su condición de humano.

A dice: yo creo que el propio humano tiene elección.

N dice: el humano desde que le hacen nacer, siempre necesita improvisar para sobrevivir en este mundo.

A dice: pero eso como todos los animales.

N dice: por eso sólo tiene dos piernas, para no huir demasiado deprisa de todo este embrollo.

A dice: jejeje.

N dice: te agradezco tu conversación.

A dice: y eso? Si casi no hablo.

N dice: y por qué no lo haces?

A dice: parece casi un monologo de las argumentaciones que te das y te contestas.

N dice: lo sé, aunque esperaba que me aguantaras, esto es propio de una especie que sólo tiene dos manos para reclamar esta gran injusticia. Asumo la culpa también con la resignación propia de un humano.

A dice: la culpa es negra y nadie la quiere.
N dice:casi como dos ángeles que se ven pasar.
A dice: nadie los quiere?

N dice: nadie los ve.

A dice: pero no son negros.

N dice: pero no son del gusto de todos.

A dice: supongo no hay nada al gusto de todos.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Luna(res o nada) de Valencia

La Luna de Valencia
refleja el inframundo
volcánico, duro
que se ampara
en una cama silenciosa.

La Luna paciente
decrece en las pestañas
de unos ojos abandonados.

Y nunca
nunca, o siempre
inflándome de pudor
mientras tú
lúbrica, estallas.

Invento
imágenes o heridas
de un sólo ojo punzado.

O bien pudiera
abrir los pechos
de un salto largo.

Las distancias
entre varias lunas
o lunares de tu cuerpo
o lunares de ningún cuerpo
son terribles sin pieles
circunspectas.

Ni trenes concéntricos
que lleguen antes de partir
sin trenes, sólo carabelas blancas.

Y dirás de nuevo lo infinitesimal
y yo acabaré sentado en una regla
mientras mueren, bien muertos
los centímetros que llegan
que llegan y muerden
nuestros labios.

La Luna de Valencia se muere
¡qué se muere!
y su rojiza melancolía
añade un monte más a mi pecho,
te incendia y luego llega otro
cuadruplicados como reflejos.

Voluntad que cede tu Luna
justo en tu cintura o en tu coño
mientras tu cuerpo cierra salvaje
y echas la sábana como una cortina.

Tú, Luna de Valencia plena
sonrisa congelada
herida universal
canción de niños
que sana, que no sana.

Escrito mientras encontraba esta tarde una noche empezada.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Viaje a Figueres


Hay viajes que son una vuelta a unos orígenes insospechados. Hay viajes largos que duran más allá de los recuerdos. Los hay que se desarrollan en el mundo de los deseos y que acaban justamente debajo de nuestra cama.

Hay viajes que siembran la tierra de oportunidades y otros que secan las ramas con las ausencias. Los hay duros como cuando dejas a alguien en el andén y no te vuelves, y suaves como el gato que se baña en el tejado de la calle de Lasaucas.

Hay viajes que nos recuerdan momentos perdidos y que el simple hecho de pasar por una estación, antaño tu estación, te oprimen como una esponja en malas manos.

Hay viajes simples, de una carretera o de una una sola manta, que se ubican casi al borde de nuestros ojos. Y otros complicados, con muchas señales y fronteras y tiempos por superar que nos ponen al límite e incluso nos hace insoportables cuando nos miramos a través del espejo retrovisor.

A veces cuando descubrimos el encantamiento, cuando llegamos a aquello que antes nos llamó para acudir en su busca, va y desaparece, se vuelve esquivo. Y no queremos darnos cuenta que así ha de ser siempre, inmarcesible, que nunca ocurra el desvelo.

He descubierto un rincón al lado de los Pirineos que he considerado mi pueblo durante unos días, he conversado con sus gentes y me he inflado con su mismo aire. He desgustado las calles sin una cáscara de pipa, he convivido en tres idiomas emulando la Córdoba de las tres culturas. Me he perdido en una brisa buscando el reflejo de las ventanas de los edificios de Art Nouveau que siempre buscaron el mar.
Tengo una morriña trágica de no estar allí. Supongo que ahora yo soy el cadáver exquisito que, gracias a Dalí, he visto en todas partes.