Advertencia para cualquier lector-reflector humano

La poesía no puede ser piedra angular de ti
la poesía no podrá ser siquiera un poco de arena
la poesía quema o destruye la sangre cauta
la corrompida sangre la vuelve tinta
pintando con nuestra vida las hojas en blanco
por eso el miedo acecha mi cuerpo
por eso mi teclado es la espada de Damocles
así concibo los labios definitivos y rosas
de mis manos, de las caricias como espadas.
Así, brevemente, a tí, Reflector Humano
oía como me dictabas un deseo.

Bienvenido

denguecortos@hotmail.com

lunes, 29 de octubre de 2007

El respeto a la voluntad

Cantaba Víctor Jara en un tema "el derecho de vivir en paz". Es posible que el respeto no se encuentre entre dos voluntades próximas, cada una de su padre y de su madre. Ahí radica mi pesimismo, en esa "voluntad férrea" (autoengaño por momentos) que sólo es un frágil mondadientes etéreo. Así hemos visto volver los espejos y las frías mañanas de piedra. Posicionamientos asépticos que no infectan ninguna decisión. ¡Qué descanso del dolor!

Las decisiones que surgen del miedo a la inseguridad son cadenas a tiempos remotos, a instantes que paralizan la razón, la nuestra, aviesa.

Las decisiones intermitentes dan lugar a equívocos, a gestos deseados, a una tarde de espera para un momento que nunca llega o cuando llega es tan oculto o solapado que sólo tenemos la percepción de haberlo vivido un instante anterior y que injustamente no habremos de sentir.

El respeto a la voluntad surge espontáneo, huye de lo que pueda contradecirla. Buscamos ese respeto a la paz emocional en el que al encontrar unos ojos que ya no te requieran, consigas detener tu celeridad convulsa.
Sería un buen principio.

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